Dura advertencia de ACLISE: Existen en la provincia clínicas y sanatorios al borde de cerrar – NorteGrande

Las principales cámaras y representantes de los prestadores de salud de todo el país abordaran en el día de hoy la crisis financiera del sector por la falta de actualización de aranceles. También se tratará el reclamo de incremento salarial del gremio de ATSA, el cual, según la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS), es imposible de afrontar.

Esta dura situación ya fue comunicada al ministro de Trabajo de Nación, Claudio Moroni, y a las autoridades de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA).

Así mismo, las principales cámaras de prestadores de Salud, solicitaron a los financiadores (PAMI, obras sociales y prepagas) una “urgente” actualización de los aranceles, manifestando que los prestadores están atravesando “una crisis terminal”.

Ante este panorama, la FATSA anunció medidas de fuerza “de cuatro horas por turno” para este jueves y viernes próximos. De concretarse, la medida afectaría la atención en clínicas y hospitales privados.

En este sentido, en una entrevista a El Liberal, Aldo Yunes, titular de la Asociación de Clínicas y Sanatorios privados de Santiago del Estero (ACLISE) y presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Salud (CAES) precisó que en Santiago del Estero la situación de los sanatorios y clínicas “es muy crítica”.

“La situación en Santiago es muy crítica por la falta de una salida y una respuesta que debe dar el gobierno nacional, más allá de que la obra social provincial ha dado un aumento el año pasado y este año dio un aumento importante. La inflación en salud calculada por organismos técnicos, ha sido más del 80%. O sea que el desfase se va pronunciando cada vez más y la situación es así en todas las provincias”, expuso.

Sobre la situación en nuestra provincia, señaló, “muchos sanatorios han dejado de pagar cargas sociales, o están atrasados con proveedores y en este contexto de pandemia, todos los insumos críticos han duplicado el precio. Y hoy el gremio está pidiendo 43% de aumento que nos parece justo, pero necesitamos que alguien nos dé en la misma proporción, el 43% de aumento para poder sufragar o los sanatorios van a tener que cerrar porque no van a poder cumplir”.

Como conclusión expresó, “La única salida, el que tiene que dar respuesta final es el gobierno nacional, que para eso regula, están organismos técnicos como la Superintendencia de Salud que debería tener un rol rector, y en las obras sociales tiene que haber un piso de aranceles y fijar un valor mínimo de referencia. En los 90 eso se disolvió y luego quedó abierto a un mercado que muchas veces no responde con reglas lógicas, y la presión y poder de negociación de las obras sociales es mucho más determinante que el de los prestadores y por eso ellos terminan fijando aranceles y formas de pago a sus conveniencias. Eso hizo que el sector privado se vaya desmoronando y se vayan cerrando clínicas”.