Fronteras descuidadas provocan riesgo epidemiológico en la provincia. – NorteGrande

Villazón es una zona declarada de alto riesgo sanitario por el gobierno Boliviano, aun así no se la controla como debería ser y esto provoca el paso de inmigrantes hacia Jujuy.

Existen alrededor de 20 pasos clandestinos, lo que representa un riesgo latente para Villazón y para Jujuy. Los controles son nulos y la preocupación crece.

Hay un movimiento de personas permanente que obliga a replantear las estrategias.
En plena pandemia declarada, la frontera entre la Argentina y Bolivia representa un riesgo sanitario para ambos países. Por esta razón el paso fronterizo está cerrado según las disposiciones vigentes de circulación entre Argentina y Bolivia.
Según datos de la Dirección Nacional de Migraciones, durante 2018 transitaron más de 900 mil personas por el paso entre la quiaca y Villazón. Esta cifra colocó en el puesto 19ª a Villazón entre las 100 zonas fronterizos del mundo. La ciudad de Villazón fue declarada una ciudad de alto riesgo sanitario por el gobierno boliviano. Cruzar al lado boliviano está formalmente cerrado. Sin embargo, existen alrededor de 20 pasos clandestinos, lo que representa un riesgo latente para Villazón y para Jujuy.

En las últimas horas se conocieron videos que evidencian el descontrol absoluto en la frontera y la falta de un plan para garantizar la seguridad sanitaria en nuestra provincia.

A lo largo de 20 kilómetros, el límite político es un colador y está desprotegido, sin ningún tipo de restricción ni controles sanitarios para quienes logran filtrarse como hormigas entre la escasa vigilancia dispuesta.
Pese a esto, en el último informe televisado del COE, el gobernador Morales sostuvo que la situación sanitaria de la provincia está amesetada y controlada una mentira más del gobierno autoritario y poco preocupado de Morales.
La determinación oficial de negar todo impacto negativo de la pandemia roza lo absurdo.

Hace dos semanas, ascendía a 3 el número de gendarmes fallecidos por covid en pleno brote de contagios en la localidad.

Sin embargo, esto no encendió las alarmas del gobierno de morales. Tampoco lo hizo el reclamo de los vecinos en marzo pasado, cuando se crucificaron para exigir al gobierno provincial equipamiento y mejoras para el hospital Jorge Uro.

Sin olvidar la fábula de “la cholita” con la que el gobernador Morales trató de justificar el escándalo del tráfico de hojas de coca por parte de efectivos policiales que luego el Ejecutivo provincial se encargó de denunciar.

El constante paso de personas llevando y trayendo mercadería, sin ningún tipo de control, pone de manifiesto la falta de gestión y articulación de políticas para evitar un nuevo rebrote de casos positivos. Los controles son nulos y la preocupación crece.

https://www.jujuyalmomento.com/riesgo/sin-control-la-frontera-crece-el-riesgo-sanitario-n124386

CORRESPONSAL-JUJUY-SALTA-TUCUMAN-// ESTER IBAÑEZ