Murió el “caponarco” santiagueño Claudio “Gallo” Andrada, quien llegó a traficar toneladas de cocaína – NorteGrande

El caponarco santiagueño Claudio “Gallo” Andrada murió producto de varias enfermedades que desde hace tiempo comprometían su salud. Cumplía una condena de 18 años de cárcel en un penal federal tras haber sido encontrado culpable de liderar una organización que traficaba cocaína desde Bolivia hacia Buenos Aires con ramificaciones en varias provincias. Sus restos fueron sepultados ayer en Frías, de donde era oriundo.

Ayer, minutos antes del mediodía, los restos del “Gallo” Andrada llegaron a Frías por la ruta provincial Nº 6 en una unidad morguera desde Buenos Aires, donde cumplía su condena dictada en mayo del 2018.

Durante aproximadamente dos horas fue velado en una sala de esa ciudad y en horas de la siesta fue sepultado en el cementerio local, despedido por familiares que llegaron hasta suelo friense para darle el último adiós.

Si bien no hubo una información oficial, trascendió que el “Gallo”, padecía severas enfermedades –un cáncer, diabetes e hipertensión- que en los últimos años habían afectado sobremanera su salud.

Quién era el ”Gallo”

Andrada se convirtió en uno de los líderes narcos más importantes del país hace una década y mantuvo un perfil bajo mientras construyó su imperio, pero todo se desmoronó hace 8 años en el megaoperativo denominado “Octubre Blanco”.

El octubre de 2013, las fuerzas de seguridad nacional, de forma conjunta, ejecutaron una serie de procedimientos que se extendieron durante 48 horas. Allanaron viviendas en Salta, Santiago del Estero, hubo despliegues en rutas de Córdoba y grandes propiedades en diferentes sectores de Buenos Aires.

El operativo fue el resultado de meses de investigación, en los que se logró establecer cómo operaba la organización narcocriminal liderada por el “Gallo”.

A través de un nexo uruguayo, contactaron a un proveedor de cocaína de Bolivia, el cual le enviaba cientos de kilogramos de la sustancia clasificada de acuerdo con su pureza.

La logística de la banda era más que importante, contaba con sus propias aeronaves, camiones acondicionados para el transporte de la cocaína y además tenían instrumentos de contrainteligencia para evitar que sus comunicaciones puedan ser interferidas por los investigadores.

Pese a sus esfuerzos para burlar a las fuerzas de seguridad, el 25 de octubre de 2013 se interceptó un camión en la ruta 9 a la altura de Sinsacate, Córdoba. En un doble techo, secuestraron más de 583 kilos de droga. Ese fue el principio del fin.

Gendarmería allanó las propiedades de Andrada en Frías, donde nació y residía su familia. En Boulogne, Buenos Aires, donde estaba radicado el “Gallo” y algunos campos en Salta.

La droga partía de Bolivia e ingresaba al país en avionetas que aterrizaban en pistas clandestinas en Las Lajitas, Salta. Luego, en los camiones iniciaban el transporte de cientos de kilos. Eventualmente acopiaban o enfriaban en Frías, para luego seguir su viaje Bulogne o José C. Paz.

La caída de la banda y las condenas que recibieron cada uno de sus miembros

Claudio “Gallo” Andrada fue encontrado culpable de las acusaciones que lo sindicaban como uno de los caponarcos más importantes del país. La Justicia Federal de Salta condenó al friense a 18 años de cárcel.

El juicio oral en contra del santiagueño y otros nueve hombres que habrían formado parte de su banda, concluyó el 8 de mayo de 2018 en la vecina provincia y seis fueron condenados, mientras que los tres restantes fueron beneficiados con el sobreseimiento.

El tribunal oral federal encontró culpable al “Gallo” Andrada del delito de “coautor y organizador del transporte de estupefacientes agravado en concurso real con tenencia ilegal de arma de guerra” y le fijó una pena de 18 años de prisión.

Oscar Alfredo Dorao y Aldo Javier Velásquez deberán permanecer 14 años en la cárcel, por ser coautores del transporte de estupefacientes agravado. Fortunato Carlos Heredia, Juan Fabián Volker, Raúl Eduardo Juárez y Carlos Dante Acuña también fueron encontrados culpables y recibieron penas de entre 12 y 9 años.

Por su parte, Fabián Alejandro Shwindt, Mario Alberto Cejas y Ramón Rafael Peralta fueron absueltos por el beneficio de la duda.

Fuente: El Liberal / Jorge Galian: Corresponsal Santiago del Estero, Catamarca y La Rioja